Desde siempre había tenido unas ganas tremendas de viajar a Costa Rica, un país que prometía selva, animales salvajes, volcanes, playas… y realmente una vez visitado debo decir que me parece un destino turístico increíble, apto para aventureros solitarios, para parejas de luna de miel o para familias con niños, tiene de todo y para todos.
Elegir una sola zona de Costa Rica es complicado, es curioso que en un país tan pequeño nos hayan quedado tantas cosas en el tintero, dejamos pendiente una visita a Corcovado, a Rincón de la Vieja , al Irazú… mucho por descubrir si algún día se presenta la ocasión.
Entre lo visitado, cada lugar tiene algo especial. Tortuguero es imborrable, la salida en barca por sus canales al atardecer sin duda quedará grabada para siempre en mi mente, su vegetación inmensa, su fauna, su humedad… Del Caribe sur sin duda recomendable el Parque Nacional Cahuita, fue donde más de cerca tuvimos a los animales, poder darse un baño en una pequeña cala sin nadie alrededor, rodeado de palmeras, monos, mapaches… alucinante. En la Fortuna además de las termas, me quedo con el rafting en el río Balsa, una experiencia inolvidable. En Monteverde, a pesar de sus carreteras, la espesura inmensa de su bosque













